Míchel: “Nuestro sueño es ir a Europa, pero no podemos pelear de tú a tú con los grandes” | Fútbol | Deportes

“Es un partido histórico para una noche histórica”, afirmaba Míchel tras el partido. El Girona nunca le había ganado al Atlético de Madrid. Míchel tampoco. Pero siempre hay una primera vez para todo. En un año donde se agolpan los récords y se deshacen los muros, el equipo de Míchel derrotó, por primera vez en su historia, al Barcelona, y también al club colchonero en un espectáculo de fútbol y más fútbol. Aunque no ganaba de cualquier manera: cuatro goles, cuatro anotadores frente al hat-trick de Morata. Un capítulo más en una historia de coliderato -empatado con el Real Madrid con 48 puntos- y de futuro en Europa, en el que el Girona plantaba 10 puntos de diferencia al Atlético. “Ha sido un partido difícil y complicado. Ha sido un partidazo, y mis jugadores tienen una mentalidad increíble, con una resiliencia para seguir siempre adelante. Nuestro sueño es ir a Europa, pero no podemos pelear de tú a tú con los grandes. No queremos seguir el ritmo del Madrid, y no queremos ponernos esa etiqueta”, explicaba Míchel.

4

Gazzaniga, Yan Couto, Daley Blind, Eric Garcia, Miguel Gutierrez , Sávio, Aleix García , Valery Fernández (Jhon Solís, min. 59), Iván Martín, Pablo Torre (Arnau Martinez, min. 66) y Dovbyk (Stuani, min. 66)

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Atlético

Oblak, Mario Hermoso, Witsel, Giménez, Samuel Lino (Nahuel Molina, min. 45), Rodrigo Riquelme (Correa, min. 76), Koke, De Paul (Depay, min. 85), Marcos Llorente, Griezmann (Saúl, min. 89) y Morata (Azpilicueta, min. 89)

Goles 1-0 min. 2: Valery Fernández. 1-1 min. 13: Morata. 2-1 min. 26: Sávio. 3-1 min. 38: Daley Blind. 3-2 min. 44: Morata. 3-3 min. 53: Morata. 4-3 min. 91: Iván Martín.

Árbitro Alejandro José Hernández Hernández

Tarjetas amarillas Mario Hermoso (min. 89)

“No será fácil”, aseguraba el técnico del Girona antes del partido. No le faltaba razón. El Real Madrid hacía los deberes y ganaba al Mallorca antes del encuentro en Montilivi, y reconfirmaba su vuelta como campeón de invierno, por lo que la motivación era mayor para ambos equipos: el Atlético no podía seguir descolgándose, y el Girona pretendía seguir compartiendo la primera plaza. Pero en la prueba de fuego, el club catalán no se quemaba. En la primera parte, Valery Fernández marcaba el que era el tanto más madrugador del Girona en toda la historia de la liga. Aún no había tenido tiempo, siquiera, de desplegar su buen juego, y ya iban por delante. “Creo que hemos hecho una primera parte increíble, de un nivel altísimo. Hemos tenido la sensación de que hemos dominado todo. Pero los primeros quince minutos de la segunda han sido del Atleti totalmente. Aunque siempre hemos tenido la sensación de poder ir hacia adelante, con resiliencia”, comentaba Míchel.

No empezamos bien el partido; pero empezamos a atacar y llegaron los goles”

Diego Simeone, entrenador del Atlético

Y como una batalla de boxeo, cada duelo era una declaración de guerra. Cuando parecía que el Atleti padecía el KO definitivo antes de la media parte, Morata revivía al equipo con un segundo gol frente a los tres del Girona. “No empezamos bien el partido”, dijo Simeone. “Pero empezamos a atacar y llegaron los goles. Pudimos empatar el primer tiempo y hacer un muy buen segundo, con ocasiones para ganarlo. Era un partidazo que ambos equipos buscaban ganar”.

En el encuentro se medían dos de las tres parejas más goleadoras de LaLiga: Cristhian Stuani y Artem Dovbyk -17 tantos entre los dos- y Antoine Griezmann y Álvaro Morata -23-. Era Morata quien se llevaba la pelota a casa con sus tres dianas. “Es un partido en el que nos dejamos puntos. Ahora hay que pensar en lo que viene, levantarse como siempre y volver. Es fútbol. Hemos perdido. Lo demás da igual”, comentaba Morata tras el encuentro. Y añadía: “Toca reponer la cabeza. Quería ganar, como todos mis compañeros”.

El delantero del Atlético prometía ser el héroe del partido antes de llegar al descuento. Pero se conformaba con ser el MVP. Porque quien llevaba la capa era Iván Martín, que marcaba el cuarto tanto que otorgaba la victoria al Girona.  “No es casualidad, venimos haciendo un gran trabajo desde que estábamos en Segunda. Gracias a ello estamos obteniendo estos resultados”, aseguraba el jugador, a menudo infravalorado y tapado, tras el partido. “El valor que le dan sus compañeros es lo más importante. En eso Iván tiene ganado el vestuario. Ya se le empieza a valorar fuera”, comentaba Míchel sobre él.

No es casualidad; venimos haciendo un gran trabajo desde que estábamos en Segunda”

Iván Martín, autor del gol del triunfo

El ambiente era más que festivo. Aleix dedicaba la complicada victoria a la afición, aunque negaba con la cabeza al ser preguntado si ya se veían levantando la copa de LaLiga: “Ha sido un partido sufrido. Sabíamos que queríamos empezar el año con victoria en casa. Hay que aprovechar este momento glorioso”. El público hacía olés. Y el equipo se daba un baño de masas. Pero Míchel y los jugadores no perdían el foco entre los aplausos. “No vamos a tener ese momento de euforia porque tenemos que preparar el siguiente partido. Después del Barça tuvimos demasiado tiempo para los elogios. Hay que disfrutar la noche, pero está bien tener la mirada puesta en el siguiente objetivo”, explicaba Míchel. Y Yan Couto seguía su discurso: “El aficionado de aquí está feliz, porque no es fácil estar ahí arriba. Seguimos con los pies en el suelo. Partido a partido. No sirve para soñar con LaLiga, pero queremos llegar a la Champions y creo que podemos”.

Un nuevo tropiezo para el Atlético de Simeone fuera de casa, donde la vulnerabilidad aflora y ya es la cuarta derrota seguida como visitante en Liga, algo que jamás había vivido desde que llegó al banquillo colchonero. Y la urgencia retumba en la cabeza de Simeone. Pero no le preocupa la diferencia de puntos: “No miro más allá del partido que viene”. Fue en 2017, en un encuentro contra el Atlético empatado en Montilivi, cuando el Girona levantó el telón en Primera. Ahora es el director del teatro, que hace y deshace, y el actor revelación de LaLiga. El pequeño ganaba al grande como David contra Goliat. Pero David ya no es tan pequeño, y David mata gigantes.

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